CIUDADANO ACTIVO

Rodrigo López Carranza

Entre acrobacias y malabares

Psicólogo, DJ y artista circense

Rodrigo López, apodado Darky o Fixen, es un artista circense de 31 años. Se dedica al malabarismo, acrobacia y diversas disciplinas del circo. Está muy orgulloso de su relación con Mónica Múzquiz, con quien vive desde hace cuatro años, pues contribuyen equitativamente en el hogar. Tiene un hermano mayor, Martín, que es dramaturgo y vive en la Ciudad de México; también una hermana menor, Valeria, que vive en España. Su papá es argentino pero radica en la Ciudad de México y su mamá vive aquí en San Luis.

Rodrigo estudió Psicología en la UVM; desde que salió de la carrera, trabaja con poblaciones en riesgo, como mujeres víctimas de violencia. Su especialidad está orientada al enfoque existencial humanista. Actualmente trabaja aplicando pruebas psicológicas para una empresa afiliada a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Además, otra de sus pasiones es ser DJ.

Se ha dedicado al ámbito circense desde hace doce años. Inició como un pasatiempo pero lo interrumpió cuatro años y medio debido a los prejuicios, sin embargo, después lo retomó gracias a la invitación de sus amigos. Tuvo la oportunidad de trabajar en un circo en Colima, la cual fue una experiencia muy grata. Ahora trabaja en una compañía llamada Serendipia y en Epicus, una compañía de artes escénicas. Ambos lugares lo llenan de alegría porque lleva diversión y entretenimiento a quien lo requiera.

Su rutina diaria consiste en seis horas en la oficina. A veces entrena por las tardes con sus compañeros o se dedica a descargar música para hacer mezclas. Lo que más disfruta es hacer malabares con fuego, aunque también realiza manipulación de objetos giroscópicos, cadenas, bastones, etc. Considera que lo más difícil de su trabajo es el equilibrio en la escalera porque es muy peligroso y agotador, debe tomar muchas precauciones y practicar.

Una de las anécdotas más chistosas y peligrosas que recuerda fue cuando comenzó a practicar este arte, pues, debido a su ignorancia e impulsividad, se le cayó un juguete con fuego y éste rodó hasta un bote con gasolina que provocó un incendio; su reacción fue patear el bote. Afortunadamente, ahora ya toma las medidas necesarias para evitar accidentes para seguir disfrutando de sus actos circenses.