Jorge de la Cruz de la Rosa - Algodonero

TÍTULO: Una dulce tradición

SUBTÍTULO: Los algodones, una popular golosina

Jorge de la Cruz tiene 54 años de edad. Actualmente, está casado con María del Carmen Noyola. Su familia consta de su esposa, cuatro hijas (Erika del Carmen, Norma Lidia, María del Rosario y Angélica Adriana) y siete nietos de entre 3 y 15 años.

Toda su vida se ha dedicado a ser algodonero. Se inició en el oficio cuando era un niño de 9 años. Recuerda que se subía a un bote que usaba a manera de banco para poder hacer los algodones, ya que por su corta estatura no alcanzaba. Comenzó gracias a un amigo que conoció en la avenida 20 de noviembre, de ahí se iban juntos a trabajar a las ferias, fiestas patronales, fiestas infantiles y eventos sociales.

Lo que más le gusta de su trabajo es que la actividad es muy satisfactoria. Su rutina consiste en vender algodones en los jardines de niños desde las 12 hasta las 2 de la tarde. Por las tardes, revisa en su casa que su máquina funcione bien. Los fines de semana se ocupa para trabajar en fiestas o vendiendo en la calle hasta las 7 de la noche. Durante las vacaciones, se dedica a trabajar en la feria.

Los insumos para realizar esta golosina son azúcar, colorante vegetal, esencias de sabores, palitos de madera, bolsas y un tanque de gas. Las cantidades de los ingredientes deben ser muy precisas para que el azúcar no se caramelice ni se altere el sabor. Los algodones de azúcar son, sin duda, una tradición que ha permanecido en calles y plazas de muchas ciudades del país.