El desafío de emprender

Del pensamiento a la acción

Y después de emprender, ¿qué? Lanzarse a la aventura del emprendimiento se dice fácil pero la realidad es que no todo es miel sobre hojuelas. Pasar de la gestación de una idea a la acción es solo el primer paso, pues emprender es como un iceberg: vemos una parte, sin embargo, debajo de eso hay arduo trabajo previo, constancia y tiempo invertido. Colocarse como el preferido de los clientes es una labor titánica que requiere de una gran habilidad para el liderazgo y toneladas de creatividad. Sin la innovación, un negocio tiene pocas probabilidades de supervivencia y de que el emprendedor logre posicionarse en el mercado. La clave para salir bien librado de la inestabilidad de las etapas iniciales de un negocio está en tener mucha paciencia y no bajar la guardia. Al igual que todo, después de la siembra viene la cosecha pero, ¿qué sigue después del primer paso? ¡Seguir creando y no dormirse en los laureles!, además, hay que pensar en expandirse para que el negocio crezca. Los desafíos nunca se terminan, afrontar los retos y superar obstáculos son la sal y la pimienta de cualquier proyecto. Buscar inspiración y un modelo a seguir pueden hacer la diferencia. A continuación presentamos dos casos de triunfo en San Luis.

Ímpetu, liderazgo e innovación

Sofía Romero es una orgullosa empresaria dedicada al negocio de la planeación y producción de todo tipo de eventos. Abarca audio, video, iluminación, pista de LED, escenografías, arte en mobiliario, ambientación y más. Krea Eventos llegó a San Luis en 2007 para posicionarse como empresa líder en la región con sus ideas innovadoras, experiencia y creatividad. La atención personalizada de sus clientes ha sido la clave para el éxito. Tuvo sus inicios con mucho esfuerzo, comenzó solamente con la coordinación de eventos pero, poco a poco, Krea fue creciendo con el trabajo de todo un equipo hasta fabricar su propio mobiliario y convertirse en lo que es hoy en día.

Por su parte, Memo es el creador de Los Toneles, un prestigioso y afamado restaurante de la ciudad. Su pasión por el servicio y la buena comida fue su principal motivación. Empezó con un pequeño restaurante, Botero, conformado por un equipo de 15 personas. Actualmente, cuenta con 160 colaboradores y tres restaurantes, dedicados a la importación y distribución de vinos, un instituto de gastronomía y la organización de festivales. Ha atravesado por muchos obstáculos, como el factor económico, pero siempre logra aprender de sus experiencias. Su continuo esfuerzo ha logrado que Los Toneles sea catalogado por el crítico de gastronomía Nils Bernstein, en la revista Wine Enthusiast, como uno de los mejores diez restaurantes del país.