Es una especialidad quirúrgica de la odontología, en la cual los cirujanos de esta área son entrenados en un programa de residencia. Se encarga de la prevención, estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades congénitas o adquiridas de la cavidad bucal, el macizo facial, quistes, tumores de los maxilares, trauma facial, glándulas salivales, anomalías de desarrollo, disfunción de la articulación temporomandibular, así como el tratamiento de las mismas.

El campo de actuación del cirujano maxilofacial va a comprender: traumatismo maxilofacial, cirugía cosmética, cirugía de labio y paladar hendido, cirugía bucal (extracción de terceros molares, dientes supernumerarios, biopsia de lesiones patológicas de la cavidad bucal, etc.), cirugía ortognática para la corrección de deformidades dentomaxilares, manejo del dolor facial, manejo de las enfermedades y tumores de las glándulas salivales, corrección de desarmonías dentofaciales y defectos congénitos, implantología oral, manejo de infecciones de cabeza y cuello, entre otras.

Los cirujanos orales y maxilofaciales tienen conocimiento y experiencia que los califica para diagnosticar y tratar una serie de condiciones tanto funcionales como estéticas. ¿Qué significa que un cirujano maxilofacial esté certificado por el Consejo? Significa que es un cirujano oral y maxilofacial que demostró haberse preparado y egresado de un programa o residencia reconocida y avalada por el Consejo. Una residencia o programa de especialidad hospitalario es un curso de especialización que se realiza en un hospital general de tercer nivel durante un periodo de cuatro años, tiempo en el que el cirujano en preparación tiene la oportunidad de adiestrarse en diferentes servicios médicos como cirugía general, cirugía pediátrica, medicina interna, cirugía plástica, otorrinolaringología, anestesia, patología, terapia intensiva, oncología, radiología y otros, además de su entrenamiento en un servicio de cirugía oral y maxilofacial.