Aproximadamente, más de 25 millones de jóvenes entre los 19 y 29 años emitirán su voto en las próximas elecciones, cantidad que representa un tercio del electorado. De esta cifra, más de la mitad votarán por primera vez, según los especialistas, hay interés en participar sólo de quienes acaban de cumplir la mayoría de edad, mismo que después se pierde. Los analistas señalan que la población joven no vota ni se vincula con temas políticos.

A diferencia de las generaciones anteriores, los jóvenes no se acercan a noticieros ni periódicos, prefieren informarse por medio de redes sociales. En México, los millennials entre 21 y 30 años son los que más gastan en servicios de telefonía móvil, el 93.4% tiene un smartphone a través del cual el 70% de estos usuarios navega en internet; es decir, son quienes más usan las TIC. Aunque este sector tiene un gran peso entre los electores, según la ONU, hay una tendencia de abstencionismo a nivel mundial desde hace varias décadas. Se ha observado esta situación en las grandes ciudades, al contrario de las comunidades rurales, donde hay cada vez más votos de jóvenes.

En nuestro país, los jóvenes que se abstienen de votar en las elecciones del 2000 a la actualidad representan más del 60%. La mayoría de la población juvenil realiza activismo político en redes sociales y son escépticos de la política electoral, pues crecieron enfrentando obstáculos en educación, empleo, vivienda y salud. Basta con observar la situación de los millennials: son la generación más preparada y la peor pagada. Si bien los jóvenes tienen más acceso a la información, salen a las calles a manifestarse y se preocupan por la situación de su país, resulta evidente que, para ellos, ni los políticos ni el sistema electoral tienen credibilidad.

Más allá de promover la participación del voto como ejercicio de la democracia, la cultura política de los mexicanos requiere ciudadanos exigentes, activos y críticos, un pleno conocimiento e interés por la política, que las instituciones y el sistema demuestren ser confiables, así como aceptar la competencia entre candidatos y partidos.

Fuentes: aristeguinoticias.com, eleconomista.com, elfinanciero.com y scielo.org.mx