Los niños de hoy están siendo sobre estimulados y sobre regalados de cosas materiales, pero privados de lo fundamental para una infancia sana… entonces que le doy?

Dale límites, recuerda que el capitán del barco eres tú. Tu hijo se va a sentir más seguro si sabe que tú tiene el control del timón, que sabes lo que haces y actúas con seguridad.

Proporciona un estilo de vida equilibrado, con lo que necesitan, no solo con lo que quieren. No tengas miedo de decir que “no”, si lo que quieren no es lo que necesitan.

Ofréceles una alimentación sana y nutritiva, disminuye al mínimo la comida chatarra.

Ten actividades al aire libre, sal a caminar, andar en bicicleta, observa aves e insectos.

Aprovecha que la cena familiar esté libre de teléfonos o tecnología que los distraiga, para poder estar de lleno todos juntos y aprovecha el momento.

Disfruta de jugar con ellos, juegos de mesa, pelota, muñecas, etc. Y permite que ellos manden en el juego.

Intégralos en los quehaceres del hogar, dales responsabilidades de acuerdo a su edad.

Asegura una rutina de sueño para asegurar que tu hijo duerma lo suficiente, es muy importante.

Enséñales responsabilidad e independencia, no los protejas en exceso, deja que se equivoquen, que se puedan frustrar. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y a enfrentar los desafíos de la vida.

No les cargues la mochila, no les lleves la tarea que olvidaron, no los vista, no haga cosas por ellos, que ellos pueden hacer. Déjalos que aprendan, enséñelos a pescar, no les dé el pez.

Ayúdalos a poder esperar y retrasar la gratificación.

Déjalos que se aburran, el aburrimiento es el que despierta a la creatividad.

Prescinde el uso de la tecnología como cura para el aburrimiento, o para que se entretengan, no lo ofrezca en el primer momento de inactividad. Conviértete en un regulador de las emociones de tus hijos. Enséñales a gestionar su enojo, sus frustraciones.

Enséñales a saludar, a tomar turnos, a compartir aun quedándose sin nada, a decir gracias, por favor; a reconocer el error y disculparse; se modelo de los valores que quieres inculcar. Conéctate emocionalmente, sonríe, abraza, besa, cosquillea, lee, baila, salta, juega.

Recuerda tú decides, depende de los lentes con los que ves las cosas e invierte en la educación amorosa.

Genoveva Flores Blavier.

Psicoterapeuta. Terapia de familia y de pareja.

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psic.floresblavier@gmail.com