Así como Vanessa, Lizzie y Ale, hay mamás que trabajan jornadas largas, que tienen muchos hijos, que corren largas distancias, que viven lejos de sus familias, que amamantan durante años, que hacen rendir el dinero, que crían campeones olímpicos, mamás olvidadas, que sacrifican estar cerca de su familia, que mantienen su casa y madres solteras, entre muchas otras versiones de mamá. También están las que han perdido un hijo o las que ya están en el cielo. Todas tienen mi admiración y la de muchas otras mujeres que día a día hacemos el esfuerzo por hacer las cosas de la mejor manera para nuestra familia y que, aunque no es nada fácil, lo hacemos con todo el amor del mundo.

Tengo la fortuna de poder conocer a una mamá muy especial a la que llamaré “Mamá Roble”, un tipo de mamá fuerte, la más valiente que he conocido, que puede vivir cerca de ti más de mil años; con raíces sólidas, bien plantadas. Una mamá que, aunque esté viviendo el desastre natural más grande del mundo, encuentra la forma de mantenerse en pie y, a pesar de que las condiciones de vida no han estado a su favor, siempre ha encontrado la manera de que al estar con ella te dé buena sombra, un buen consejo, un aprendizaje y, además, un comentario que te hace sonreír. ¿Cómo es posible que alguien que está viviendo una situación tan difícil pueda aún así hacerte sonreír? Pase lo que pase, estas mamás se quedan contigo para siempre en un lugar muy especial de tu corazón, en el que siempre que la necesites vas a poder encontrarla.

Conozco una Mamá Roble, se llama Nayeli, y es una de las personas más valientes que he conocido. Por más difíciles que se le han puesto las cosas, como buena madre, ha encontrado la manera de seguir luchando y dar todo por su familia, por ver a sus hijos un día más. Tal vez muy pronto ya no tengamos la oportunidad de tomarle la mano y reír un buen rato con ella pero estoy segura que algún día nos volveremos a juntar y podremos desquitarnos de todo el tiempo que nos hizo falta.

Durante la realización de esta edición aprendí mucho de ella, sobre todo a quererla y extrañarla. Ojalá todas las que somos mamás tuviéramos la oportunidad de conocer una MAMÁ Roble como Nayeli para aprender verdaderamente el significado de la palabra y la gran responsabilidad que con ella carga.

Para Nayeli, una de las mejores mamás que he conocido en mi vida: te quiero mucho.