Inteligencia Emocional es conocer el papel que las emociones juegan en tu vida, es decir la capacidad de manejar tus sentimientos expresándolos de manera adecuada y efectiva.

Éste tipo de inteligencia juega un papel preponderante en el éxito tanto personal como profesional, incluso considerándola más importante que el cociente intelectual.

Las personas que tienen capacidad para autorregular sus emociones pueden influir positivamente en los demás y asumir la responsabilidad de sus propios actos, ser flexibles y adaptarse a los cambios. Si mejoras la autoconciencia emocional podrás ser capaz de entender mejor las cosas que pasan en el día a día. Las emociones no están peleadas con la razón.

No se trata tanto de control, sino de comprensión de las emociones orientadas hacia el lugar que les corresponde, no es que neguemos que estemos enojados, sino lo contrario, darnos cuenta que el enojo nos tiene tomados, hacerlo consciente y desde ahí deconstruir la emoción para que no nos lleve a donde no queremos estar.

Favorecer la empatía beneficia el entendimiento. Es ponernos en los zapatos del otro, reconociendo sus estados emocionales para dar respuesta basada en esa información.

Podemos escuchar activamente a las personas beneficiando la comunicación, es decir, no solo tratar de hablar sobre lo que queremos que las personas escuchen, sino poner en silencio nuestras respuestas mientras escuchamos el discurso de las personas. Escuchar implica reconocer al otro, darle un lugar, considerarlo como persona con cualidades propias, con una cosmovisión diferente a la nuestra. Por otro lado, para hablar es necesario tener claridad de nuestro mundo interno, de lo que somos, de lo que deseamos, de lo que nos disgusta, de las cosas a las que podemos desistir y aquello irrenunciable. Así entrar la dialéctica de la subjetividad nuestra y la del otro, en el juego del lenguaje

Hay que reconocer cuando no tenemos la razón, es una retirada estratégica que nos ayuda a hacer alto y escuchar, observar, ponderar la situación y el contexto en el que estamos.

También es esencial buscar cosas que conduzcan a recompensas internas (automotivación) y que te lleven a sentirte bien contigo mismo, es decir, buscar más que lo externo no basar tu felicidad en lo que tienes, sino en lo que eres.

Es conveniente ser capaz de interactuar correctamente con quienes nos rodean, sin importar el lugar ni la situación; comprender nuestras emociones, los sentimientos de los demás y ponerlo en práctica dentro de nuestra interacción.

Por último, ten sentido del humor, no te tomes todo tan en serio, tan literal. Recuerda, todo es depende de los lentes con lo que lo veas.

Dra. Genoveva Flores Blavier.

Psicoterapeuta. Terapia de familia y de pareja.

Hipnoterapia

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