Estrenamos año después de darnos un merecido break durante la temporada de fiestas. Tenemos 365 oportunidades para replantear lo que no haya funcionado antes, para probar cosas nuevas. Cambiar el rumbo no es fácil, para algunos puede implicar encontrar su talento, su pasión. Quizá no te has atrevido a emprender. O, tal vez, tienes un hobby que no has tomado muy en serio y ese sería un buen punto de partida. Muchas de nuestras pasiones empiezan como un pasatiempo, por ejemplo, la fotografía. Es todo un arte que va más allá de la cámara y de subir fotos a Instagram. Después de todo, descubrir tu talento no es tarea fácil pero hay que dar el primer paso.

LA FOTOGRAFÍA COMO ARTE

La fotografía tuvo sus inicios en el siglo XIX. Hoy en día, las redes sociales están repletas de fotos y han desatado un fenómeno en el que las personas suelen enfocarse en publicar una gran cantidad de imágenes o videos que reflejan que los usuarios buscan compartir las experiencias de su cotidianidad con sus contactos. Cuántas veces no hemos ido a un concierto donde la mayoría de los asistentes se la pasan viéndolo a través de las pantallas de sus cámaras o celulares, ni siquiera disfrutan el espectáculo.

La fotografía es más que crear imágenes bien logradas. Como cualquier arte, debe transmitir y expresar ideas, crear sentimientos o emociones en el espectador. Requiere, además de la destreza técnica, presentar una propuesta estética. Actualmente, estamos acostumbrados a ver pero pocas veces nos detenemos a observar y analizar lo que percibimos a través del sentido de la vista. Vivimos rodeados de imágenes pero en medio del analfabetismo visual.