Con tantas cosas pasando en todo el mundo los sentimientos encontrados de tristeza y agradecimiento nos invaden. Cuando hablo del sentimiento de agradecimiento quiero referirme a que, por más de los millones de defectos que a veces le encontramos a nuestra ciudad, la verdad es que vivimos en una ubicación privilegiada y, si bien es cierto, que también tenemos nuestras propias tragedias, la naturaleza nos favorece en muchos sentidos.

Es increíble la ola de eventos y tragedias de los que hemos sido testigos en las últimas semanas. El lado positivo que le veo a esta situación reciente con el terremoto del 19 de septiembre fue la unión que demostró México con los damnificados. Para ser honesta, el 15 de septiembre desconfíe completamente del Grito que tuvo lugar en el Zócalo, no tenía la más mínima voluntad ni motivación de gritar “Viva México” orgullosamente como lo había festejado en otros años. Me sentía muy molesta y decepcionada de mi país, de la impunidad, la corrupción, de nuestros gobernantes pero, sobre todo, de los mexicanos, de tanto crimen y tanta falta de compromiso cívico con nuestros compatriotas.

Estaba totalmente decepcionada en el mes patrio. Por lo que pude ver en varias redes sociales, no era la única sintiéndome así. Es por esto que, al ver la unión en los días recientes, en los que verdaderamente las malas noticias a manos de los seres humanos se hicieron a un lado para ver la solidaridad y la empatía que nos unió.

Por primera vez en mucho tiempo me volvía a sentir orgullosamente mexicana. Ojalá sigamos así durante los siguientes meses y años, no sólo unidos ante una tragedia, sino unidos para querernos defendernos, cuidarnos, respetarnos e impulsarnos como equipo.

Jamás dejaré de confiar en el potencial que tiene nuestro país pero también sé muy bien que depende de nosotros. Hablando de potencial y talento, la presente edición está llena del mismo y qué mejor que con los potosinos a todo lo que dan.

Ahora sí, ¡disfrútala!

María Fernanda Espinosa

Director General