La renegociación del TLCAN

+ Tras 25 años, se modernizará el tratado

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es un acuerdo trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá, empezó a negociarse desde 1992, durante la presidencia de George H. W. Bush, Carlos Salinas de Gortari y Brian Mulroney y entró en vigor hasta 1994. Ahora la actual administración de Donald Trump quiere volver a negociarlo e incluso ha planteado abandonar el acuerdo comercial debido a que éste considera que no favorece a los trabajadores estadounidenses. En México, los encargados de negociar la modernización del tratado son Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía, Juan Carlos Baker, Subsecretario de Comercio Exterior y el Canciller Luis Videgaray. Entre los puntos que se van a discutir, están la economía digital, el mercado de energía, la movilidad laboral, la propiedad intelectual, las medidas fitosanitarias y el combate a la corrupción.

Ante esto, el funcionario Ildefonso Guajardo, ha comentado que se debe cuidar que no haya trucos en la modernización del tratado. Hay elementos de riesgo, como el regreso de salvaguardas en la región, mecanismo que permite reintroducir temporalmente aranceles a algunas importaciones. El aspecto favorable para México se encuentra en el mercado energético gracias a los avances que ha tenido en esta área. En la actualidad, América del Norte es una potencia energética y es importante que esto se refleje en el tratado.

Los economistas aseguran que el tratado ha traído beneficios para México, como la inversión extranjera anual. Las exportaciones derivadas de esta inversión han significado un crecimiento en la economía mexicana, por eso, algunos creen que sin el acuerdo habrá disminución de empleos. Sin embargo, los salarios de los mexicanos se han estancado y la economía sólo ha crecido un 2.5% anual con el TLCAN, es decir, los beneficios han sido mínimos.

Los expertos afirman que el error del gobierno mexicano estuvo en creer que este tratado sería suficiente para transformar la economía y no desarrolló más políticas que fortalecieran el acuerdo, es decir, lo tomó como una salida fácil. Guajardo asegura que México tendría lista una alternativa si Estados Unidos abandona el TLCAN, lo cual generaría repercusiones para las economías mexicana y estadounidense, pues ambas están fuertemente ligadas. Por último, algunos creen que el proceso de negociación se va a alargar hasta las elecciones presidenciales del próximo año y los candidatos lo usarán como parte de sus campañas.

Fuentes:

The New York Times, El País, Forbes, El Economista, Milenio, Proceso