Actualmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como: “Un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. Una de las más importantes capacidades es la de amar, que se refiere a la posibilidad de poder establecer relaciones auténticas e íntimas con otras personas donde se puede dar y recibir afecto. La capacidad de trabajar, estudiar, habla de la posibilidad de sentirse productivo, de sentir que lo que uno hace tiene sentido. La capacidad de jugar se refiere a la posibilidad de disfrutar, de divertirse, al nivel que sea, y con quién uno elija. Teniendo ésto es más fácil que uno pueda afrontar las tensiones diarias.

La salud y la vida son muy importantes para todos los seres humanos. Desde siempre hemos tratado de atenuar las enfermedades, las heridas, los dolores y la medicina ha contribuido en gran medida al logro de tal fin; sin embargo cuando se trata de algún dolor, herida o enfermedad que tenga que ver con la salud mental, con las emociones o los sentimientos, poca o ninguna atención se le pone, minimizamos su importancia, como si por no verlo dejara de existir… a veces sólo lo complica.

En ocasiones lo que sucede a nuestro rededor nos llena de tanto dolor que se nubla la visión de la realidad y por más que queremos salir de ahí, no sabemos cómo, no tenemos con qué.

Actúa: Toma decisiones coherentes sobre el rumbo de tu vida; controla tu estado emocional, no lastimes a los demás; favorece relaciones de amor y amistad; desempéñate efectivamente; ten una vida provechosa y se independiente, vive con dignidad.

Fomenta tu salud física. Come sano, duerme bien y haz ejercicio.

Confía en ti, quiérete, enfatiza lo que tienes y no lo que careces o en lo que te gustaría tener.

Si llevas tiempo arrastrando un problema que no has podido solucionar es importante que intentes ponerle fin cuanto antes. Mientras más tiempo dejes pasar un problema emocional más grave se va a ir volviendo, pudiendo llegar al punto de que te acabes acostumbrado a él y las repercusiones que ocasiona. Un criterio de éxito en la terapia es la rapidez con la que se actúa. Muévete y busca ayuda, no se va a solucionar solo.