Constructor y reparador de instrumentos musicales

Arturo nació en la Ciudad de México el 21 de noviembre de 1959. Llegó a San Luis Potosí el 3 de abril de 1977, a la edad de 17 años, debido al cambio de residencia de su papá. Está casado y tiene una hija que estudia música y saxofón. Comenzó a ser lutier, o constructor-reparador de instrumentos, mientras era estudiante de música folklórica latinoamericana, en la Ciudad de México, ahí aprendió a construir instrumentos folklóricos andinos y mexicanos, como flautas y tambores.

Posteriormente, empezó a tocar el saxofón a los 30 años, esto lo llevó a intentar desarmar el instrumento para conocerlo, así fue como lo desajustó, razón por la cual tuvo que enviarlo a un taller especializado para que lo ajustaran de nuevo; sin embargo, no estuvo satisfecho con el resultado, motivo por el cual decidió aprender a hacerlo por su cuenta.

Arturo se dedica a tocar el saxofón profesionalmente al mismo tiempo que trabaja en la lutería. Su rutina inicia en el taller para reparar los saxofones, actividad que alterna con las clases que imparte para aprender a tocar este instrumento. Dentro de las dificultades que implica su oficio, está enfrentarse a cada saxofón, pues, aunque sea el mismo problema, cada uno tiene una resolución diferente y él tiene que tener paciencia para trabajar con instrumentos de alta precisión.

Arturo llega a realizar trabajos tan exhaustivos que en una ocasión tuvo que desarmar por completo un saxofón, revisarlo pieza por pieza, para poder encontrar el problema. Logró resolverlo y, a manera de anécdota, lo considera su “doctorado” como lutier. Disfruta mucho la satisfacción que le da trabajar con este instrumento y conocerlo en su totalidad, ya que mucho tiempo anheló tocarlo.