Apasionado del arte

Nació en San Luis Potosí el 8 de mayo de 1913. Después, inició sus primeros estudios en Puebla, ciudad de la que más tarde se mudó para estudiar Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México; sin embargo, abandonó la carrera al poco tiempo para comenzar su formación académica en Historia, en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad. En este lugar conoció al profesor Manuel Toussaint, de quien fue discípulo y lo invitó al Instituto de Investigaciones Estéticas. Francisco de la Maza mostró interés principalmente en el arte novohispano.

Su tesis de maestría se tituló “San Miguel de Allende, monografía artística e histórica” (1939), que después se convirtió en un libro prologado por Toussaint. Cuando éste se retiró, Francisco lo sustituyó como profesor titular en la UNAM hasta 1967, año en que tuvo complicaciones en su salud. La influencia de Toussaint se dejó ver en su defensa por el patrimonio artístico e histórico. Ejerció como catedrático en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y en la Escuela de Cursos Temporales; además, fue miembro de la Academia Mexicana de la Historia y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y dictó excelentes conferencias.

De la Maza hizo una invaluable aportación a la historia del arte mexicano, tuvo una gran producción bibliográfica: escribió aproximadamente 300 artículos, muchos de ellos aparecieron en los Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, y publicó 22 libros, de los cuales cinco son de historia colonial, tres de arte europeo y 16 de estudios sobre arte colonial en México. De este material, destacan: Piras funerarias, El palacio de la Inquisición, La ciudad de Cholula y sus iglesias, San Luis Potosí, El Guadalupanismo Mexicano y Sor Juana Inés de la Cruz ante la historia. Viajó por América y Estados Unidos, también fue becado por la Unesco en 1956.

Durante más de 35 años se pudo apreciar su ardua labor como académico, catedrático e historiador. Murió en 1972, en la Ciudad de México, pero sus discípulos, entre quienes se encuentran Carlos Pellicer y Salvador Novo, continuaron con su legado.

Fuentes: museoebc.org, acadmexhistoria.org.mx, históricas.unam.mx, revista Imágenes