Con este tema no sé si reírme o llorar, es algo en lo que yo, particularmente, he tenido más de una decepcionante experiencia. ¡Qué onda con el pésimo servicio al cliente que en el 2017 todavía siguen teniendo muchas empresas! Dejando a un lado los meseros mexicanos —quienes de verdad son únicos y en ningún otro lugar del mundo encuentras el servicio que aquí dan—, el servicio al cliente en México todavía tiene un largo camino por recorrer.

Como emprendedora y directora de City, siempre he tenido una gran inclinación e interés sobre el servicio al cliente, me esfuerzo en dedicar gran parte de mis recursos en ello; no quiere decir que mi servicio siempre sea impecable pero si podría decir que dedico una muy buena parte de mi estrategia a esto y cuando algo no sale como esperaba soy la primera en atender el asunto con gran interés y voluntad. Dicho lo anterior, tengo el gran defecto de ser muy exigente con los productos o servicios que adquiero, quiero que me atiendan con mucha paciencia, que me expliquen, sugieran, orienten pero, sobre todo, como cliente busco una buena comunicación con quien me vende algo y saber que como cliente le intereso y va a hacer todo lo posible porque al final me lleve una experiencia gratificante.

Es increíble saber que llevamos varias décadas de la era enfocadas en la experiencia del cliente, en su satisfacción e incluso en anticipar sus necesidades. Si como empresa no tienes interés en esta área, muy probablemente seas de aquellas que no podrán sobrevivir a los cambios, no sólo tecnológicos, sino también del mercado. Por favor, emprendedores y gente que trabaje directamente con sus clientes: escuchen, resuelvan, den seguimiento, propongan y ofrezcan opciones a su cliente. No se confíen con que su producto o servicio sea innovador o que cubra una necesidad muy demandada, recuerden que la competencia está a la orden del día y, a menos de que tengan muy contentos a sus clientes, en cualquier momento pueden irse con el de al lado.

Si vendes papas afuera de tu colegio o si tienes una súper empresa de innovación tecnológica, te recomiendo que tomes muy en serio la experiencia que tiene tu cliente al probar tu oferta, no somos moneditas de oro pero si podemos enfocarnos en minimizar nuestro margen de error.

Para todos los asuntos relacionados con nuestros clientes en City, como siempre, me pongo a sus órdenes para los comentarios positivos y negativos, sugerencias, dudas y aclaraciones.

Ahora sí, ¡disfrútala!