Si bien pensamos que un niño a los cinco o seis años no tiene un interés por la lectura o el lenguaje, estamos muy equivocados. Lo que nos hace diferentes de otras especies es el lenguaje, que nos permite razonar, pensar, comunicarnos. La pre historia se diferencia de la historia gracias al uso y articulación del lenguaje. Es lo que nos constituye como especie humana. Aunado a este tipo de articulación de letras, también se suma la expresión del arte. Somos inherentes a la expresión artística: la música, la pintura, la danza, la escultura, etc. Casi, casi, la necesitamos para existir. Bien lo afirma Jorge Volpi en su libro “Leer la mente” (se los recomiendo mucho): “…en su calidad de herramienta evolutiva, el arte no puede sino perseguir una meta más ambiciosa. ¿Cuál? La obvia: ayudarnos a sobrevivir y, más aún, hacernos auténticamente humano. (14).

Muchas mamás en la espera de su bebé, o bien cuando tenemos en los brazos seres tan pequeños, lo que nos preocupa es, que sea feliz y que se sienta seguro ¿o, no? Entonces les tengo algo que suma a esta necesidad de hacerlos sentir bien: la lectura.

Es tan efectivo leerles a los bebés desde el vientre de la madre como en los primeros meses de nacimiento. Recuerden que ellos han escuchado nuestra voz desde que están en la panza de mamá. También se comienzan a familiarizar con otras voces, como la de los papás o los hermanos. El oído, es uno de los sentido que más abierto tienen al nacer, pues sabemos que su visión al nacer no es muy clara, no prueban otro alimento que la leche, no leen, no se mueven en demasía, por lo que el escuchar se vuelve lo más agudo para ellos.

El sonido, el ritmo, la tonalidad, las rimas le otorgan un placer al bebé. Sus neuronas lo reciben de una manera mucho más profunda que un niño mayor, y no se diga, un adulto. Leerles poesía no sólo los hará sentirse contentos, sino que también se sentirán más seguros. ¡Definitivo! Leerles a los niños, cualquier tipo de lectura que a la mamá o al papá le guste, los hará sentirse cómodos y con un mayor vínculo, lo estarán disfrutando sin que nos demos cuenta.

Actualmente la diversidad de poesías infantiles, cuentos, historias, son infinitas. Siempre habrá algo que disfrutes y puedas compartir en tu embarazo. No deseches la idea. Los niños que de bebés o muy pequeños están en contacto con la lectura, serán más despiertos, ávidos de conocimiento, y también de seguridad, por lo tanto más felices. El dominio del lenguaje es muy importante, no que sean multilingües sino el dominio de la lengua materna.

Disfruta uno de los mejores momentos que puede vivir una mujer: el embarazo, pero no olvides que la lectura no sólo beneficiará tu cerebro ni tu salud, ni tu desarrollo sino también la de tu bebé. No hay malos padres, sólo padres desinformados.