¿Sabes? En todas las etapas de la vida tenemos a alguien que cuide de nosotros, nos entienda, nos quiera, nos procure; hasta llegar a la vejez, los ancianos se vuelven difíciles, se convierten como en un niño berrinchudo, inconsciente, sin sus padres que lo contengan, generalmente están solos y si tienen suerte con su pareja, que habitualmente está igual el uno que el otro.

Todos tenemos un viejito en la familia al cual queremos… es difícil llegar a la vejez, entender que ya no son los mismos, que no es que no quieran hacer las cosas, sino que no pueden, ellos se resisten a aceptarlo y los que los rodean también.

Debemos honrarlos por el simple hecho de ser quienes son, de formar parte de nuestra línea de ascendencia, de formar parte de nuestros ancestros.

Hay que comprenderlos o tratar de hacerlo, sin presionarlos por si hacen tal o cual cosa, sin juzgarlos, solo aceptarlos y quererlos; aunque trates de “educarlos” no lo vas a lograr, pasa lo siguiente:

A medida que se envejece, el cerebro y el sistema nervioso pasan por cambios naturales. Las neuronas pueden comenzar a transmitir mensajes más lentamente que en el pasado.

La descomposición de los nervios puede afectar los sentidos. Se podría presentar reducción o pérdida de los reflejos o la sensibilidad. Esto lleva a problemas con el movimiento y la seguridad.

La reducción en el pensamiento, la memoria y la capacidad cognitiva es una parte normal del envejecimiento. Estos cambios no son iguales en todas las personas y no necesariamente se dan simultáneamente. Los cambios no siempre están relacionados con su capacidad de pensar.

Pueden presentar delirio, es una confusión repentina que lleva a cambios en el comportamiento y el pensamiento. Con frecuencia, se debe a enfermedades que no tienen relación con el cerebro. Una infección puede provocar que una persona mayor resulte gravemente confundida. Ciertos medicamentos también pueden causar esto.

Imagina, todo lo que cambia en su vida, y lo que sigue cambiando, no querer depender de nadie, y no poder hacerlos solos, que confusión! No solo es difícil para nosotros, es mucho más para ellos, y eso sin hablar de enfermedades.

Si vemos esa complicada realidad con otros lentes, podremos entenderlos, aceptarlos, venerarlos, honrarlos, ellos se alimentan de tu compañía, tu paciencia, tu cariño.