Juan Hernández López o "El negro" como es conocido,  nació en San Luis Potosí­ el 26 de octubre de 1971 y es Operario Aluminero desde hace 23 años.  Es el mayor de tres hermanos, casado y tiene 3 hijas, Juan no solo se hace cargo de su familia, también apoya económicamente a su mamá quien ya es viuda. Juan comenzó a trabajar en la industria del aluminio cristal hace 23 años, cuando un amigo lo invitó a trabajar en una empresa de aluminio y vidrio. Se levanta temprano, ya que lleva a su hija a la escuela y comienza a trabajar a las 8 de la mañana, su dí­a comienza asistiendo a la obra a medir la cancelerí­a que se va a colocar, regresa a la empresa a cortar el material para poder armar las ventanas para posteriormente volver a la obra a colocarlas. Cada obra varí­a a veces les tocan algunas con pocas piezas de cancelerí­a y hay otras con cierto grado de dificultad. Considera que lo más difí­cil de su trabajo son las lí­neas nuevas porque son perfiles diferentes con armados más herméticos y vistosos. Otra de las cosas que considera más difí­ciles es cuando tienen que poner cancelerí­a en áreas de alto riesgo como fachadas de edificios que son de cristal y tienen que estar  en andamios colgantes. Recuerda que un dí­a lo mandaron a él y su equipo a desmontar  una cancelerí­a de vidrio, pero desmontaron una cancelerí­a que no era, así­ que tuvieron que trabajar toda la noche para reubicarla y quitar la correcta, esto sin paga. Pero de los errores se aprende y ahora él tiene ya 23 años de experiencia, por lo que sus compañeros a veces le piden consejos u opiniones.  Con sus compañeros de trabajo lleva una buena relación, le gusta su clima laboral ya que se considera amigable y respetado. Una de las grandes satisfacciones que le ha dado su trabajo es el crecimiento personal y que cubre todas sus necesidades económicas. Además de que le gusta mucho lo que hace. Siente que sus sueños se han cumplido, hasta ahora ha logrado sus metas de tener auto y casa propios, sin embargo le gustarí­a llevar a su familia de viaje al extranjero, un sueño que espera pronto poder cumplir.