Lic. en Derecho Ponciano Arriaga El idealista que no mentí­a Nace en la ciudad de San Luis Potosí­ S.L.P., México, el dí­a 19 de Noviembre del año de 1811, José Francisco Ponciano Arriaga Leija, sus padres Bonifacio Arriaga y Marí­a Dolores Tranquilina Leija de Arriaga. Comienza sus estudios en la escuela primaria del diácono José Antonio Rodrí­guez, termina el bachillerato en el convento de San Francisco de S.L.P. El general Santa Anna, fue su némesis polí­tico, desde que proclamó la República Federal y su tutor Félix Herrera, que fue quien lo apoyó en 1826, para inscribirse en la carrera de leyes y con honores, recibe su tí­tulo de abogado en 1831, a sus 19 años. Ponciano Arriaga fue un hombre muy humanitario, siempre preocupado por el tema de la educación y bastante ocupado en lo relativo a la tierra y la propiedad, con gran sentido de respeto por el ser humano y por sus derechos, fue el más ferviente defensor de los pobres, contra los abusos de la autoridad. Incansable luchador social, retoma a una corriente ideológica diferente a las que ya se conocí­a, además de reestructurar algunos artí­culos de la Constitución de 1857, el idealismo social lo cautivó y se desarrolló como Regidor del Ayuntamiento, luego como Diputado al Congreso y posteriormente como, Secretario General de Gobierno y en 1833 se alistó en la Guardia Nacional para así­ poder combatir a López de Santa Anna. Entre 1852 y 1853 fue aproximadamente durante un mes, ministro de Justicia. Pero como se mantuvo firme en su postura contra la dictadura de Antonio López de Santa Anna y agregado a sus ideas liberales, Arriaga no tardó en ser desterrado. Regresa a México entre septiembre y octubre de 1855. En 1862 fue gobernador interino de Aguascalientes, y al año siguiente, del Distrito Federal. Falleció en San Luis Potosí­ el 12 de julio de 1865, sus restos fueron trasladados posteriormente a la Rotonda de los Hombres Ilustres en la Ciudad de México. El Congreso del Estado elevó a la categorí­a de municipio a la fracción de "El Gallo", y le denominó Villa de Arriaga, en honor al ilustre potosino, su nombre está en el muro de honor del Salón de Sesiones del Congreso del Estado, también llevan su nombre la Sala de Sesiones del Poder Legislativo, calles, monumentos y la Facultad de Derecho. En el Salón de Pleno del Supremo Tribunal de Justicia se lee su pensamiento: "Los derechos del hombre deben ser escuchados y reconocidos en el templo de las leyes y formar parte de la constitución del pueblo". Inspiración de muchos y objeto de admiración y respeto de otros, Arriaga se ganó un lugar importante en la memoria de la sociedad.   "Nosotros no escatimamos méritos a la noble y vigorosa personalidad de Ponciano Arriaga. Fue un hombre extraordinario cuyas ideas en más de una ocasión se adelantaron a su época en México; no a su época en cuanto al pensamiento universal." Silva Herzog