Un reparador de calzado con mucha experiencia Nunca descuidar el calzado y siempre mejorar el servicio al cliente, puntos fundamentales para él. Un 12 de Agosto de 1982, nace en la ciudad de San Luis Potosí­ Luis Ricardo Olvera Vega, entusiasta reparador de calzado, maletas, mochilas, cinturones, patines, etc. desde hace ya 17 años. Empezó a muy temprana edad, en una fábrica de calzado como intendente, fue tanto su empeño que al poco tiempo ascendió a estar en el área de calzado, trabajando duro y eficiente hasta llegar a ser nombrado encargado de ésa misma área, donde aprendió técnicas y apego al oficio. Hoy es reparador de calzado y está en un negocio que administra por áreas de trabajo, luego de llegar a abrir, empieza por la reparación de bolsas (cierres, costuras, parches, asas), luego sigue con la reparación de calzado, (cambio de tapas, cambio de suelas, parches para calzado, costuras y en algunas ocasiones le piden hacer un calzado), reparación de cinturones, de maletas de viaje, patines, carriolas, funda de andadera, llantas de andadera, a veces hasta tapicerí­a y termina con las boleadas de zapatos. De su familia, él es el único que se ha dedicado a éste oficio. Relata Luis que el tiempo que pasa en su trabajo, es realmente terapéutico para él, pues al estar tan concentrado en la reparación de lo que le llevan, comienza a relajarse y no le exige mucha preparación, pues a medida que atiende las necesidades del cliente, va actualizando la técnica a emplear. En el negocio se reciben diferentes artí­culos todo el año, y según la temporada es la carga de trabajo, nos cuenta que el calzado lo llevan todo el año a reparar, en temporada de vacaciones, es igual la afluencia de maletas y calzado, y durante la época de regreso a clases, la gente lleva en su mayorí­a mochilas y calzado escolar. Ser reparador de calzado, es un oficio tranquilo y sin mayores complicaciones, aunque en ocasiones se le han presentado pequeños contratiempos, como una anécdota muy desagradable, que le pasó en su trabajo, nos relata Luis, que en una ocasión quemó un calzado con el horno, y tuvo que responder al cliente, de frente y con total sinceridad, pues su meta siempre ha sido mejorar el servicio al cliente, a él esa amarga experiencia le enseñó a estar siempre pendiente del calzado.El sector calzado abarca gran variedad de materiales en su fabricación, como telas, plástico, caucho y cuero, por eso ésta industria es el principal eslabón de la cadena cuero-calzado-marroquinerí­a y la integran cerca de 7,400 establecimientos productores en el paí­s, de los cuales, 4 entidades de la República concentran el 94% del valor de la producción de calzado: Guanajuato 70%, Jalisco 15%, el Estado de México 5%, y el Distrito Federal 3%, teniendo como un total de cerca de 41 mil 500 zapaterí­as en todo el territorio nacional. Por eso él agradece mucho, el haber encontrado un oficio que lo complementa y lo hace feliz, pues en el transcurso de 17 años, ha encontrado experiencias y nuevas técnicas para cumplir eficazmente con el trabajo encomendado.