Pasión por el Altruismo Uno de los 8 Buzos de Rescate en el estado   Cuando su hermana tení­a 17 años estaba en un curso de la Cruz Roja, el curso duraba 6 meses y el horario era de 8 a 10 PM, Ví­ctor era el encargado de acompañar a su hermana, así­ se da cuenta de su interés por el voluntariado y al siguiente curso se inscribe. Hoy cuenta ya con 25 años como voluntario. Un edificador y administrador de Obras, con un ferviente gusto por el altruismo, que trabaja, cumple con su compromiso social y además es un excelente padre de 3 hijos, él tiene el tí­tulo de Paramédico o Técnico en Urgencias y además cuenta con una especialidad como buzo de rescate. Debe cumplir 8 horas semanales en la Cruz Roja, sin un sueldo que lo respalde y capacitarse cada 2 años en un curso de recertificación y actualización, que él mismo paga; su guardia es los dí­as Miércoles por la tarde, al llegar se registra en unos libros para apuntar sus horas, y le asignan una ambulancia, en la que debe revisar el estado en que le entregan el equipo, el material, la limpieza de la unidad y que esté apta para salir a una emergencia, mientras él y su operador esperan en un área especial a que suene la chicharra para salir a una emergencia, antes debe cumplir con un protocolo para la recepción, uso y entrega del equipo. Alejandro se encuentra en proceso de actualización, entrenando para ser evaluado, en ocasiones se le complica sortear entre la familia, su trabajo y el voluntariado, tanto que a veces ha tenido que cancelar actividades familiares, para acudir a apoyar alguna emergencia. En San Luis Potosí­ existen 156 paramédicos, y 300 en todo el estado, comenta Ví­ctor que la parte más difí­cil del voluntariado es enfrentarse a la gente, pues se cree que los voluntarios de la Cruz Roja Mexicana están respaldados por el gobierno, y que están sobrados de recursos, sin saber que el pacto que él hizo es completamente con la sociedad, y que en ocasiones, hasta su equipo médico ha debido comprar, por todo esto trabaja mucho el área de la frustración con el Psicólogo, aunque también nos cuenta que su trabajo de voluntario le da muchas satisfacciones, pequeños detalles que le hacen recuperar el entusiasmo, como un gracias sincero, una sonrisa, o el simple echo de saber que atendió y salvó de una situación complicada a alguien que cruza por su camino. Ví­ctor Morales, nos relata dos situaciones que le han afectado de distinto modo en su carrera en el voluntariado, su primer emergencia en atender se trató de un niño que sufrió una obstrucción de ví­as aires (se le atoró una Uva), en una comunidad a 40 minutos de San Luis Potosí­, el niño llegó ya sin vida y a él le tocó recibirlo, con la mirada esperanzada de la madre, tuvo que enfrentar el echo de que ya nada se podí­a hacer con el pequeño, y la segunda situación, refiere que él atendió un parto en una casa, a la vista de los hermanitos del recién nacido, fue un éxito, una experiencia de las mejores, ayudar a traer al mundo a alguien lo ha marcado de manera positiva. En la Cruz Roja de San Luis se atienden en promedio 300 servicios por semana, de estos aproximadamente el 40% son por enfermedad y el 60% restante son por accidentes y urgencias De este 60% la mayorí­a de esos accidentes son caí­das, le sigue atropellados y después choques y volcaduras. También se atienden intentos de suicidio, entre Enero y Abril del 2015 se atendieron 13 intentos y entre Enero y Abril del 2016 se atendieron 24 intentos de suicidio.