ALEBRIJES MAESTRO HUMBERTO ROQUE, RECONOCIDO ARTESANO NACIDO EN SAN LUIS POTOSí   Lleno de energí­a y entusiasmo, pionero, aventurero, con libertad e ideas para afrontar los nuevos retos que cada alebrije supone, el maestro Humberto a sus 43 años ha vendido alebrijes a gente en España, Noruega, Japón y Estados Unidos. Nace en 1973 en la ciudad de San Luis Potosí­, Jorge Humberto Hernandez Roque, años después decide  estudiar Diseño Gráfico, ahí­ es donde tiene el primer acercamiento y descubre su interés por el arte de elaborar alebrijes en 1994, la primer pieza que hizo, fué una pieza hí­brida, burda, en un obstinado intento de copiar el trabajo huichol, para plasmarlo en una figura de alambre y cartón. Al reconocer su falta de técnica y conocimiento, deja incompleta esa primer pieza, para enrolarse en un taller de alebrijes en el museo de la máscara, ahí­ aprende nuevas técnicas para mejorar su trabajo, y empieza a trabajar las piezas más finas. Humberto empieza a trabajar sobre pedido, pues tarda cerca de una semana en realizar un alebrije, ya que su complicada elaboración lo llevan a analizar con detalle cada pieza, pues entre más fantástica y más expresiva, va a tener mucho mayor riqueza cultural y por tanto, mayor será su valor económico. El alebrije proviene, según el potosino Hernández Roque, de la fantasí­a desde épocas prehispánicas, pues nuestras deidades son hí­bridas, y es Pedro Linares López quien los materializa por primera ocasión en 1936, luego de una alucinación en su estado comatoso, donde logra divisar un burro con alas y lengua de fuego, una serpiente con patas de gallo y pelo en vez de escamas, un león con cabeza de perro y cola de dragón, todos ellos emití­an un sonido directo de sus gargantas, que se asimilaba a la palabra alebrije, por eso llamó así­ a ésas representaciones elaboradas en papel maché, madera, alambre, papel de china, cartón, barro y  algunas con bisuterí­a. Formados con capas y capas de papel maché, papel de china y periódico, un poco de sol para que seque la pieza y pintura de acrí­lico de colores brillantes, nos cuenta el especialista que los alebrijes han logrado el asombro internacional, obligando así­ a plasmar la nutrida imaginación de los artesanos potosinos, como el maestro Jorge Humberto. Obras realizadas por manos artesanas, que representan animales imaginarios, los Alebrijes ó "Alambrijes", como los llama el maestro Hernández, ya que la pieza llega a tener un 90% de alambre, se venden con poca frecuencia a gente de la región, pues los extranjeros son quienes más interés muestran por la obra del maestro Potosino. Varias veces ha pensado en abandonar para cambiar de oficio, pero su familia lo motiva a seguir, recordándole su pasión por el arte, y la genialidad de su trabajo ya finalizado. Ha recibido premios de elaboración de judas 1er. Lugar, y posteriormente un 2º. Lugar.